miércoles, 17 de agosto de 2011

Dos grandes insectívoros

Mantis Ameles spallanziana devorando a una libélula Trhithemis annulata macho
Los mantodeos (mantis religiosas) y los odonatos (libélulas, caballitos del diablo) son insectos depredadores y atacan a todos los insectos que pasan por su lado. Son compañeros imprescindibles del agricultor y jardinero ecológico, están en nuestros huertos y jardines devorando avispas, mosquitos, orugas, chinches, etc. En muy pocas ocasiones se han visto devorándose uno a otro como en esta foto de mi jardín. En la sierra de Cordoba, a finales de agosto, se suelen ver en grandes cantidades por los jardines, cerca de las zonas de agua buscando posaderos para iniciar la reproducción. Es muy curioso ver como se para cada libélula en un palito, rama o cualquier cosa saliente.

Los mantodeos son en general insectos de forma alargada y tamaño pequeño o mediano los de la fauna ibérica pero pueden llegar a ser muy grandes en las especies tropicales. Coloración general verdosa, grisácea o pajiza. Poseen dos pares de alas, las anteriores quitinizadas y las posteriores membranosas. Ojos compuestos y grandes. Antenas mas bien pequeñas. Son insectos termófilos que buscan los lugares soleados viviendo entre la vegetación. Son todos depredadores y ataca a todos los insectos, para ello permanecen inmóviles bastante tiempo y perfectamente mimetizados con el entorno; a veces, cuando se enfrentan a posibles presas más grandes que ellos, adoptan una postura especial o pose espectral, levantondo las alas y el abdomen y desplegando las patas hacia delante, interpretada como pose de intimidación. El desplazamiento se hace por lo general caminando mediante una marcha lenta, aunque los machos de algunas especies pueden efectuar vuelos cortos con bastante facilidad. A pesar de su fama, son insectos inofensivos para el hombre, no poseen veneno.
Las hembras ponen los huevos agrupados en unas bolsitas contenedoras, denominadas ootecas, que dejan enganchadas en el sustrato en zonas cubiertas.
Los odonatos son insectos de cuerpo esbelto. Dos pares de alas membranosas con una red intrincada de venas. Ojos compuestos muy grandes que se suelen unir en la parte superior de la cabeza en las libélulas verdaderas. Antenas cortas poco notorias.
Al igual que las efimeras, pasan la primera parte de sus vidas en el agua, la mayoría de las especies prefieren aguas tranquilas o de poca corriente. Sin embargo, la mayoría de los adultos son robustos voladores y no están de ninguna manera confinados en zonas de agua. Son animales inofensivos y no tienen aguijón en absoluto.
Los colores de las libélulas, producidos por pigmentos y por efectos estructurales, cuentan entre los más llamativos del reino animal. Son insectos voladores diurnos. Durante el apareo el macho sujeta por el cuello a la hembra con la ayuda de las "abrazaderas" del segmento final del abdomen. Entonces la hembra curva su cuerpo en un arco completo hasta que el extremo de su abdomen toca los órganos reproductores del macho. Una pareja apareada vuela a menudo junta en la posición llamada "tandem" el macho remolcando a la hembra. La hembra pone los huevos en el agua con suaves golpes de su abdomen mientras vuela.