domingo, 24 de marzo de 2013

Salamandra salamandra

Salamandra común (Salamandra salamandra)

Propiciado por estas abundantes lluvias que estamos recibiendo, no es raro encontrar, paseando por la sierra de Córdoba al atardecer, a este urodelo. Es un autentico bioindicador, ya que solo se encuentra en aguas limpias y oxigenadas.
Pueden alcanzar los 20 cm de longitud, la cola es más de 1/3 de la longitud total. El cuerpo es de aspecto robusto, con extremidades cortas y fuertes, las anteriores con cuatro dedos y las posteriores con cinco. La piel es lisa, de aspecto brillante y con abundantes glándulas, destacando las parótidas y las situadas por pares a ambos lados de la línea dorsal.
La coloración general es negra, con manchas amarillas y rojizas irregulares. El vientre es de coloración más tenue, con pequeñas pintas amarillas y negras. La forma, tamaño y distribución de las manchas amarillas varía según los individuos y las subespecies.
Su habitat son zonas boscosas húmedas de áreas montañosas, a menudo cerca del agua. Las larvas se tienen que desarrollar en aguas limpias, de fuentes y arroyos de corrientes lentas. Aparecen en la provincia de Córdoba desde los 400 m en Sierra morena hasta los 1300 de altitud en la Subbética.
Es una especia de hábitos crepusculares y nocturnos. Durante el día se refugia bajo troncos o piedras donde puede excavar pequeñas galerías. En los días lluviosos y durante la época de reproducción puede mostrar cierta actividad nocturna. Pese a que suele vivir cerca del agua, y depende de ésta para la reproducción, es una especie netamente terrestre. El sonido que emite, sobre todo en época reproductiva, son unos pocos quejidos simples, por lo demás es un animal silenciosos. La reproducción incluye característicos cortejo cuyo objeto principal es la emisión de un espermatóforo por parte del macho que es recogido por la hembra, introduciéndolo en su cloaca. La fecundación es por tanto interna, al contrario que el resto de los anfibios que suele ser externa. Los huevos desarrollan y eclosionan en el interior de la madre, que deposita larvas en el agua, introduciendo unicamente la mitad posterior de su cuerpo. El número de renacuajos por puesta suele ser entre 12 y 40. Tanto el adulto como la larva son activos carnívoros. No sufren metamorfosis, solo cambios de muda periódicas para el crecimiento.
El período de actividad suele coincidir con la época de lluvia en nuestra provincia, es decir de noviembre a abril.

jueves, 21 de marzo de 2013

Observación de epidermis de cebolla



Una parte muy importante de la biología es la microscopía, esta trata de las técnicas para poder observar los organismos o parte de sus tejidos al microscopio. No se entiende la biología o mejor dicho no se avanzó tanto en las ciencias, hasta que se inventó el microscopio. Esta es una de las prácticas mas sencillas e interesante para poder ver las partes básicas de una célula vegetal.

MATERIAL
  • Microscopio
  • Portaobjetos
  • Cubreobjetos
  • Cubeta
  • Agujas enmangadas
  • Pinzas
  • Escalpelo
  • Azul de metileno o Lugol (también se puede sustituir por Iodo)
  • Cuentagotas
  • Cebolla


TÉCNICA
  1. Separar una de las hojas interna de la cebolla y desprender la tenue membrana que está adherida por su cara inferior cóncava.
  2. Depositar el fragmento de membrana en un porta con unas gotas de agua. Pon el porta sobre la cubeta de tinción para que caiga en ella el agua y los colorantes. Si es preciso, estirar el trozo de epidermis con ayuda de dos agujas enmangadas.
  3. Escurrir el agua, añadir una gotas de verde de metilo acético (o azul de metileno) sobre la membrana y dejar actuar durante 5 minutos aproximadamente. ¡No debe secarse la epidermis por falta de colorante o por evaporación del mismo!
  4. Con el cuentagotas bañar la epidermis con agua abundante hasta que no suelte colorante.
  5. Colocar sobre la preparación un cubreobjetos evitando que se formen burbujas y llevarla al microscopio.
  6. Observa la preparación a distintos aumentos, empezando por el más bajo. Identifica las distintas células del tejido epidérmico y las de las hojas del bulbo de cebolla.