jueves, 8 de marzo de 2012

Volverán las oscuras golondrinas.....

Nido de avión común (Delichon urbica)
Como decía el famoso poema de Gustavo Adolfo Bécquer, "Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar...". Estamos en la época del regreso de las golondrinas, realmente vuelven golondrinas, aviones y también los vencejos. En Andalucía, al igual que en todo el mediterráneo, el retorno de estas especies representa el final simbólico del largo invierno.
Las familias Hirundinidae (golondrinas y aviones) y Apodidae (vencejos) son prácticamente cosmopolitas, presentándose en hábitats abiertos desde el nivel del mar hasta la alta montaña, desde bosques hasta zonas de cultivos.

Todas estas especies son insectívoras, alimentándose mientras vuelan, aunque hay algunas especies de golondrinas que también comen algunas semillas y bayas (bayas de laurel) cuando hace frío y escasean los insectos. Tanto golondrinas, aviones como vencejos comen una gran variedad de insectos, pero algunas se especializan en los de un tamaño o tipo particular. Las golondrina común prefiere insectos grandes como abejorros, moscardones aunque también captura pequeñas moscas, mosquitos y  hormigas. El avión común prefiere moscas, mosquitos y pulgones. El avión zapador insectos más pequeños y efímeros. El vencejo es más generalista en cuanto a su alimentación.
El comportamiento de alimentación de estas especies cambia con la meteorología. En tiempo frío y húmedo (final del invierno), cuando los insectos voladores son escasos y tienen más dificultad para encontrarlos, las golondrinas, por ejemplo, pasan mas tiempo volando y alimentandose. Los pocos insectos activos cuando hace mal tiempo están al nivel del suelo o sobre el agua, por eso a principio de marzo es más típico encontrar las golondrinas, aviones y vencejos haciendo vuelos rasantes sobre nuestras cabezas. Hay refranes populares que afirman que el tiempo será bueno cuando las golondrinas vuelan alto y malo cuando van bajas. Esto realmente es cierto para el avión común, zapador y vencejos, que se alimenta muy alto cuando hace mucho calor, pero no es así para la golondrina pues se alimenta cerca del suelo independientemente del tiempo. Los componentes de estas dos familias, suelen acarrear varios insectos a la vez para sus pollos, comprimiéndolos en una bola que guardan en la garganta.  Pueden llevar comida a su prole hasta 400 veces al día, lo que puede suponer entre unos 8000 y 9000 insectos al día.

Tanto los individuos de la familia Hirundinidae como Apodidae normalmente retornan cada año a su antiguo lugar de nidificación, llegando antes los individuos más viejos. Sin embargo, las aves del primer año se suelen dispersar, aunque permanecen a pocos kilómetros del lugar que las vio nacer. Con frecuencia vuelven a usar los nidos antiguos reparándolos con barro fresco. Estas especies suelen vivir entre 4 y 6 años, cuando la pareja progenitora muere suelen ocupar sus nidos algunos de los hijos.
No todas las especies construyen nidos de barros, algunas especies como el avión zapador aprovecha agujeros naturales en la roca. Lo que si es curioso es que cada especie, de las que construyen nidos de barros, lo hace de una manera característica. La golondrina común y el vencejo hacen un nido en forma de copa sin cerrar, la golondrina dáurica hace un nido de barro en forma de vasija con un largo túnel, el avión común  un cuenco completamente cerrado con una abertura sin túnel......

Estas especies han disfrutado durante siglos de una armoniosa asociación con el hombre, nidificando dentro o encima de sus casas y otros edificios. Dado que comen insectos son aves populares  y beneficiosas. Nosotros, en mi casa, desde hace varios años tenemos dos nidos de avión común. Es muy gratificante ver todos los años como vuelven. Debemos de hacer un gran esfuerzo por cuidar estas especies y proteger sus nidos. 

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